domingo, 12 de noviembre de 2017

PATRIA.FERNANDO ARAMBURU


Después de la puesta en común en la que se hicieron comentarios desde distintos puntos de vista, siempre enriquecedores, es AURORA quien nos brinda algunos de los muchos sentimientos, emociones e ideas que esta obra le ha provocado.

Es un libro vivo, creo que  al menos para un par o tres de generaciones que hemos asistido, a veces mirando sin ver, hasta que esa sin-razón fue regando de muerte y tristeza todo el territorio español.

 Se nos fue filtrando el lenguaje -es lo primero que se cambia para justificar el terror- “ellos/nosotros” o lo que ahora llaman "días/hechos históricos" que nos ha tocado vivir. Me ha llamado poderosamente la atención porque es lo común cuando se quiere justificar la imposición de la propia ideología sobre cualquier otra. El uso y abuso que se hace del lenguaje, palabras que por lo que representan  en la vida de cada uno/a deberían ser sagradas y/o míticas: patria, democracia, libertad...totalmente degradadas por el indecente manoseo con que las utilizan, concienzudamente.
Por esto me parece un acierto total el título de este libro, una sola palabra, PATRIA.

Como todos los miembros del club  la hemos leído, ya sabemos que se trata de la historia de dos familias unidas por lazos afectivos sólidos y anudados a lo largo de muchos años de vida compartida y en un territorio común, SU pueblo.

Es una novela que fluye, de una lectura sencilla, con un lenguaje fresco a la vez que con bastantes diálogos secos y tajantes, que no se pierde en descripciones. Hace  un estudio de los personajes desde dos perspectivas muy diferentes, con una profundidad de emociones y situaciones que desbordan, además, la armadura con la que cada uno se protege.

Está la novela organizada en capítulos cortos, centrados en cada uno de los personajes. Los femeninos fuertes, de carácter y masculinos más débiles o que se dejan llevar dentro de un entorno de supremacistas que son en realidad los que mueven los hilos, incluso desde un ambón "prestado" y que nadan o han nadado, muy bien en esas aguas, sin responsabilidad, al menos aparente. Muy reconocibles.
 
Una historia en definitiva que, para mí, no se merece ese final, no me sirve. Sé que es opinable, discutible y muy subjetivo por mi parte, aunque entiendo que se utilice la reconciliación como un futuro de esperanza después de tantos años de sufrimiento y oscuridad.

Creo que esta obra  rebasa el propio entorno en el que se circunscribe. Es  algo más que unos hechos y un territorio. Tiene  la "virtud" de ser un encuentro y una acertada reflexión sobre la condición humana, la traición, el engaño, el dolor, la amistad, la convicción, el perdón...

El lenguaje es rico en el análisis de emociones muy profundas y que no dejan lugar a la autocrítica, en unos casos, y de sentimientos que tampoco pueden situar el sufrimiento que padecen, en otros.

Diálogos que se comentan por sí mismos. Así, en algunos casos, se evidencia que en cuanto aparece una brizna de empatía queda inmediatamente cortada y en otros por la hipocresía manifiesta que se utiliza para manipular y acallar conciencias. Todo esto se hace evidente en la dureza del enfrentamiento entre Arantxa y Miren (las ideas claras frente a la cerrazón) y quiero destacar la claridad de ideas de Josetxo cuando ya ha muerto su hijo y le habla a Joxian.

“En susurros:
- La del abrigo oscuro.
- ¿Quién es?
- No me digas que no la reconoces?
- Sólo la veo de espaldas.
-  La del Txato
- ¿El que mataron? ¡Qué mayor está!
-  Los años pasan ¿qué te crees?
Guardaron silencio. El autobús continuó su viaje, Subían y bajaban pasajeros, y las dos mujeres callaban mirando a ningún lado. Luego una de ellas, en voz baja,  dijo que pobre mujer.
- ¿Pues?
-  Lo que habrá sufrido
- Todos sufrimos.
-  Si, pero esta lo ha tenido que pasar muy mal.
-  El conflicto, Pili, el conflicto.
-  No, si no digo que no”


“- Quítate las dudas y los remordimientos de la cabeza, Esta lucha nuestra, la mía en la parroquia, la tuya en tu casa, sirviendo a tu familia, y la de Jose Mari dondequiera que esté, es la lucha justa de un pueblo en su legítima aspiración a decidir su destino. Es la lucha de David contra Goliat, de la que yo muchas veces os he dicho en misa. No es una lucha individual, egoísta, sino ante todo un sacrificio colectivo...”


“- No he perdido un hijo y no soy viuda de milagro. Los dos han pasado junto a la bomba medio minuto antes de la explosión
-  Aquí no luchamos contra inocentes
-  Ah, pero ¿tu luchas? ¿Te tengo que dar la enhorabuena? 
-  El concejal ese, amigo de tu marido, era del PP
- ¿Estás chalada? Por encima de todo era una buena persona y un padre de familia y un hombre con derecho a defender sus ideas 
-  Era un opresor. Y te recuerdo que tienes un hermano pudriéndose en una cárcel española por culpa de buenas personas como esa.
-  A tu hijo, del que estás tan orgullosa, le probaron delitos de sangre. Por eso está en la cárcel, por terrorista. Te lo repito por terrorista, no por hablar euskera como le contaste a Endika. Mentirosa, más que mentirosa.
- ¿Qué tienes que decir tú de mi hijo, de un gudari que se ha jugado la vida por Euskal Herria?
-  Pues vete a casa de las víctimas de tu hijo y, hala, explícales. A ver si te atreves a mirarles a los ojos”


“- Ni se te ocurra consolarme. Si tienes dos dedos de frente, corre a buscar a tu hijo. En Francia, dónde sea. Lo agarras, le partes la cara y te lo traes para casa o lo entregas a la policía, Reza para que te lo detengan cuanto antes. Le meten en la cárcel, pero por lo menos no lo pierdes como yo al mío.
Sentado en la silla, Joxian, guardaba silencio con cara de circunstancias.
- No me dejaron preparar el entierro. Cogieron a mi hijo y montaron con él un numerito patriótico. Les vino de perlas que se moriría. Para usarlo con intenciones política, ¿sabes?
 Como los usan a todos. Unos borregos, eso es lo que son”


Podría haber escogido otros, los hay y muy valiosos, pero en la primera lectura estos fueron los que más me impactaron. 
Entre la gente joven debería ser un libro de lectura recomendada sobre todo en centros públicos.¿ Hace falta pedagogía para enseñar el pasado con una mirada crítica y no dejarse llevar por el borrón y cuenta nueva?


Biografía de Fernando Aramburu

Narrador, poeta y ensayista español nacido en San Sebastián en 1959. Nació en una familia obrera que, en sus propias palabras, “chorreaba modestia por todas partes”. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza y trabajó en revistas impulsando la cultura. En 1985 se trasladó a Alemania donde fue profesor de español para hijos de inmigrantes en el estado de Renania del Norte-Westfalia, al oeste del país, pero abandonó la docencia en el año 2009 para dedicarse exclusivamente a escribir.
A comienzos de la década de 1980 fue creador y promotor del grupo de literatura CLOC en San Sebastián, experiencia que posteriormente se verá reflejada en su primera obra.
Como novelista, se dio a conocer con Fuegos con limón, en 1996. Su novela El trompetista del Utopía (2003) fue adaptada al cine por Félix Viscarret con el título Bajo las estrellas. Como poeta ha publicado varios poemarios bilingües, en español y euskera, tales como Ave Sombra (Itzal Hegazti, 1981) o Bruma y conciencia (Lambroa eta kontzientzia, 1993). 
Su mayor reconocimiento ha venido con la antología de cuentos Los peces de la amargura (2006), en que habla de las víctimas del terrorismo separatista vasco de la banda ETA. Este libro le valió el Premio Dulce Chacón de Narrativa Breve y el Premio Real Academia Española. En 2011 recibió el Premio Tusquets de Novela por Años lentos (2012).

Sus obras se han traducido a diferentes idiomas y han sido adaptadas al cine, sus obras no están solo en el género de novela, si no que ha destacado en la poesía, ensayos y la narrativa infantil. En 2016 publicó Patria, un libro que generó un éxito por parte del público lector y muy buenas críticas, otorgándole el Premio de la Críticas y el Premio Francisco Umbral al Libro del Año en el 2017.Premio nacional de narrativa , también 2017.


AURORA FERNÁNDEZ-RIUS  



miércoles, 18 de octubre de 2017

ALBERTO MÉNDEZ Y LOS GIRASOLES CIEGOS

DATOS BIGRÁFICOS

Alberto Méndez (Madrid, 27/8/1941 - 30/12/ 2004)
Es un escritor español famoso por su primer y único libro Los girasoles ciegos, con el que ganó el I Premio Setenil al mejor libro de cuentos del año.
Hijo del traductor y poeta José Méndez Herrera, nació y pasó su infancia en Madrid. Estudió bachillerato en Roma (Italia) y se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid. Persona de izquierdas, militó en el Partido Comunista hasta 1982. Fundó la editorial Ciencia Nueva y colaboró en Montena y su distribuidora Les Punxes. En 2002 fue finalista del premio Internacional de Cuentos Max Aub por una de las narraciones de Los girasoles ciegos.

A título póstumo, en 2005, fue galardonado con el Premio Nacional de Narrativa  por Los girasoles ciegos, libro compuesto de cuatro relatos ambientados en la Guerra Civil Española. La obra, publicada a los 63 años, obtuvo también los premios Setenil y de la Crítica. El último relato del libro -el que le da nombre- fue llevado al cine en 2008 por José Luis Cuerda, que también fue el autor del guión junto con Rafael Azcona.

Aunque no se dedicó a la literatura hasta sus últimos años, Méndez trabajó en estrecha relación con ella. Fue redactor en las editoriales Les Punxes y Montena entre otras, y cofundador en los años sesenta de Ciencia Nueva, que fue cerrada por Manuel Fraga en 1969. Colaboró en diverss puestas dramáticas de TVE y fue guionista con Pilar Miró.
Lecturas recomendadas:

        1. LADINAMO- LIBROS
            SEP-OCT 2004 
ALBERTO MÉNDEZ. LA VIDA EN EL CEMENTERIO
      CÉSAR RENDUELES

http://www.ladinamo.org/ldnm/articulo.php?numero=12&id=298
         2.ALBERTO MÉNDEZ, EL LUMINOSO DESTELLO DEL ESCRITOR FURTIVO.
            ALBERTO CORAZÓN

Un congreso en la Universidad de Zúrich rescata, diez años después de la muerte del autor de 'Los girasoles ciegos', la magia del libro que ganó el Premio de la Crítica

             6 OCT 2014 - 00:04 CEST  https://elpais.com › Cultura
                                  
    3. GALARDONADO POR 'LOS GIRASOLES CIEGOS'
EL FALLECIDO ALBERTO MÉNDEZ OBTIENE EL PREMIO NACIONAL DE NARRATIVA

La obra, compuesta por cuatro relatos sobre la guerra civil, también recibió a título póstumo el premio de la Crítica

Jueves 6 de octubre de 2005 - El Mundo Cultura - www.elmundo.es › Cultura



4.   APRENDER A ALBERTO MÉNDEZ
Angel Vivas – Madrid 20/3/2916
Homenaje académico y vital al autor de la galardonada novela 'Los girasoles ciegos'
www.elmundo.es › Cultura
                                    
JORGE HERALDE
OBITUARIO: enero de 2005 - “El Pais.

Alberto Méndez, una "joven promesa".
Recuerdo que conocí a Alberto en el verano del 69 pero su fama, su fama de rojo, le precedía. Desde antes, entre los jóvenes izquierdosos de Barcelona, ya eran famosos los hermanos Méndez, que para la policía franquista eran como los hermanos Dalton o Jesse James y sus hermanos.

 En 1964 tuvo lugar una sonada manifestación en Madrid, encabezada por Aranguren, Tierno Galván, García Calvo y Montero Díaz que les valió su expulsión de la universidad. Pero también fue expulsado el líder de la Asamblea de Estudiantes, Alberto Méndez, le arrebataron el título de licenciado en Filosofía y Letras y se tuvo que volver a Roma, ciudad en la que vivió en varias épocas de su vida.

Dije al presentar Los girasoles ciegos en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, junto con Joaquín Leguina que se trataba de un libro excelente y de una sorprendente sabiduría narrativa. Un libro que es un ajuste de cuentas con la memoria, un libro contra el silencio de la posguerra, contra el olvido, a favor de la verdad histórica restituida y a la vez, lo que es muy importante, decisivo, un encuentro con la verdad literaria:

En aquella ocasión el propio Méndez dijo: "Yo nací en 1941 y la Guerra Civil española estaba en la memoria de aquellos que me querían, y yo recibí por ósmosis esa memoria que me llegó en forma de afecto, contada y ocultada en voz baja; he recuperado mi memoria para ver cómo eran ellos, mis padres, mis tíos", señaló entonces el autor de Los girasoles ciegos que dijo que las cuatro historias de su libro reflejan "la derrota colectiva de un país".

Alberto Méndez falleció el pasado día 30 en Madrid a causa de un cáncer.
                                                
ALBERTO MÉNDEZ, EL MÁS FAMOSO AUTOR DESCONOCIDO
‘Los girasoles ciegos’ prosigue su reconocimiento universal como obra maestra 12 años después de la muerte de su autor

Fue editor, empresario, guionista, traductor, comunista, pescador, cocinero, fabulador en cafés clandestinos, vital, iconoclasta, lector contumaz, agitador universitario… Pero muy pocos sabían que Alberto Méndez (Madrid, 1941-2004) también pergeñaba cuentos que a nadie quería leer y urdía en silencio, como un secreto indescifrable y valioso, en la caja del tesoro bajo siete llaves de su terror discreto a no ser entendido, con aquellos relatos que llevaban el hilo coherente de la nobleza y la ignominia, a partes iguales, bajo el epígrafe de cuatro derrotas: las historias, mitad autobiográficas, mitad hijas de realidades ajenas, que compusieron su única obra maestra
Un libro que se defendió sólo desde el principio. Cuando Jorge Herralde lo editó, Méndez apenas pudo saborear su éxito. Murió meses después de verlo en la calle y antes de recibir el Premio de la Crítica, el Nacional de Narrativa o de saber que Rafael Azcona y José Luis Cuerda lo llevarían al cine y que un enorme puñado de editores en 16 países, lo convertirían en un fenómeno de impacto global.

Tampoco que 10 años después de su muerte se celebraría un congreso sobre el libro en Zúrich –organizado por las profesoras Itziar López Guil y Cristina Albizu- y que esas actas formarían un volumen que acaba de publicar Antonio Machado Libros
confiesa Herralde, “pero rápidamente me di cuenta de lo que era: una obra intensa, conmovedora y estremecedora que se dirige al corazón de la derrota, apunta hacia una ideología de la reconciliación y acaba con el triunfo de la verdad literaria”.

La historia del capitán Alegría, ese militar clarividente que se rinde nada más ganar la guerra, convencido de que ha luchado para aquellos a los que mueve más la usura y la mera conquista de los cementerios que otra cosa. La callada batalla de la esposa de un derrotado que queda a expensas del aliento rijoso de un cura ventajista. La desoladora lucha contra la muerte de un padre que no logra mantener vivo a su hijo en el monte. La atroz genética vengativa de un coronel sanguinario que a bocinazos no consigue hacerse con el respeto de un profesor de chelo…

“Que rápidamente se impuso como lectura recomendada en institutos y colegios y un mimo especial de libreros con mucho peso”, asegura el editor. Pero esa potencia sostenida continúa en otros países, como en Suiza: “Es, desde 2009, lectura obligatoria en la carrera de Hispánicas de la Universidad de Zúrich”, asegura la profesora de dicha institución, Itziar López Guil. “Son muchas las virtudes que le han valido su rápido y justo ingreso en el canon académico. A mi juicio, bajo la aparente sobriedad de su trama y de su forma depuradísima, se oculta una complejidad discursiva muy cercana a la de textos como el Quijote o la Divina Comedia, que Méndez conocía muy bien”, agrega la experta.

Los girasoles… articulan a un tiempo toda una concepción estética sobre el arte literario con una muy peculiar visión de la historia, desde posturas ideológicas y filosóficas francamente complejas. “Y la profundidad de este texto estético es tal que, 12 años después de su publicación, la crítica aún tiene una ardua tarea por delante para lograr desentrañar algunos de los aspectos más destacados de su pluralidad discursiva. Es una obra de vejez, que contiene, sílaba a sílaba, la visión del mundo de alguien que llega al final de su vida y lo sabe”.

viernes, 6 de octubre de 2017



Kazuo Ishiguro, Nobel de Literatura 2017

Al novelista de Nunca me abandones lo podemos ubicar en la generación de los narradores ingleses que en los años 80 llegaron al gran público: Amis, Barnes, Swift, McEwan, Rushdie, Kureishi... A casi todos ellos los conocimos en España con el sello de Anagrama y los aprendimos apreciar como en un sólo paquete. Como Rushdie y Kureishi, Ishiguro es un inglés que no lo parece a simple vista y que, sin embargo, tiene a Inglaterra como su tema central. Las clases sociales, la contención emocional, el encanto de la vida rural... Ese tipo de Inglaterra.
Los restos del día es un buen ejemplo de esa anglofilia. Cualquiera tiene en la cabeza la adaptación de James Ivory, con Anthony Hopkins y Emma Thompson en los papel protagonistas. Aquel era un relato realista, vagamente gótico, que puede considerarse como un principio del viaje. El final está en la novela de Ishiguro del año pasado, El gigante enterrado, una ficción medieval que retrata una Inglaterra pobrísima y cruel con prosa distante. Las delicadezas londinenses ya no existen. Quedaba el olvido y la memoria como temas finales.

Hay más que leer: Los inconsolables trataba de un músico que poco más o menos que salvaba la música y descubría que su destino no lo iba a librar de la soledad.  Un artista del mundo flotante era su libro japonés, era su libro japonés, una recreación del mundo perdido de sus padres.  Nunca me abandones era una fantasía siniestra y distópica en un internado para adolescentes que no eran exactamente estudiantes.
La mejor medida para entender a Ishiguro está en la comparación con sus compañeros degeneración. Si McEwan es preciso y moral, si Amis es como el mercurio que se inflama y se contrae, si Rushdie es barroco y Kureishi, un gamberro, Ishiguro es conciso y minimalista, un poco distante.
¿Un poco japonés? Ishiguro nació en Nagashaki, en 1954. Su padre era científico y la vida lo llevó al Reino Unido, a una ciudad de provincias llamada Guilford.. De adolescente fue hippie y guitarrista. En la universidad se esforzaba oir escribir sus ensayos con las frases mínimas que pudieran expresar significado. Ahora, cuando habla en inglés, tiene la pronunciación neutra de un londinense dedicado a la cultura. Se pueden buscar los vídeos en los que aparece explicando que su mujer no pudo leer El gigante enterrado por su aspereza. Al final, fue su puerta a la gloria.
(Tomado del periódico EL MUNDO, sección CULTURA de 5/10/17)